Consulta tu IP pública actual, ubicación geográfica, proveedor de Internet y más información técnica de tu conexión.
Cualquier sitio web que visites puede ver tu dirección IP, ubicación aproximada y proveedor de Internet. Una VPN oculta esta información y protege tu privacidad.
Proteger mi IP con VPNTu dirección IP expone más datos de los que imaginas cada vez que navegas por Internet.
Tu IP revela tu país, ciudad y región aproximada. Los sitios web usan esto para mostrarte contenido localizado o restringir acceso según tu ubicación.
Tu ISP queda expuesto, permitiendo identificar el tipo de conexión que usas y potencialmente asociar tu actividad con tu cuenta de Internet.
Los sitios pueden rastrear tus visitas, crear perfiles de comportamiento y compartir esta información con terceros para publicidad dirigida.
Actualmente usas {{ip_version}}. Conoce las diferencias entre ambos protocolos.
Todo lo que necesitas saber sobre direcciones IP y privacidad en Internet.
Una dirección IP (Internet Protocol) es un identificador numérico único asignado a cada dispositivo conectado a Internet. Funciona como una dirección postal digital que permite que los datos lleguen correctamente a tu dispositivo. Sin una IP, no podrías enviar ni recibir información en la red.
Tu IP revela tu ubicación aproximada (ciudad/región) y tu proveedor de Internet, pero no tu dirección física exacta. La precisión puede variar desde unos kilómetros hasta decenas de kilómetros. Sin embargo, con una orden judicial, los ISP pueden proporcionar datos más específicos a las autoridades.
Puedes ocultar tu IP usando una VPN (Red Privada Virtual), que encripta tu tráfico y reemplaza tu IP real con la del servidor VPN. Esto protege tu privacidad, evita el rastreo y te permite acceder a contenido restringido geográficamente. También existen proxies y la red Tor, aunque una VPN ofrece mejor balance entre privacidad y velocidad.
La mayoría de los ISP asignan direcciones IP dinámicas que pueden cambiar cada vez que reinicies tu router o después de cierto tiempo. Esto ayuda a los proveedores a administrar mejor su pool de direcciones. Si necesitas una IP fija, puedes solicitar una IP estática dedicada a tu ISP o usar una VPN con IP dedicada.
Tu IP pública es la que ves en esta página: es visible para cualquier sitio web que visites. Tu IP privada es la que usa tu dispositivo dentro de tu red local (como 192.168.x.x) y no es visible desde Internet. Tu router traduce entre ambas usando NAT (Network Address Translation).
Conocer solo tu IP no permite un acceso directo a tu dispositivo, pero sí puede usarse para: determinar tu ubicación aproximada, intentar ataques DDoS, rastrear tu actividad online, o identificarte en combinación con otras técnicas. Por eso es recomendable usar una VPN, especialmente en redes Wi-Fi públicas.
Oculta tu IP real, encripta tu conexión y navega de forma anónima con nuestra VPN.